Pérdidas de alimentos en el sector primario en Navarra

El ayuntamiento de Yerri ha publicado un informe sobre las pérdidas de alimentos que se producen en el sector primario de Navarra, concretamente en el sector hortícola en la zona de la Ribera de Navarra.

El informe es parte del proyecto piloto “Buruxka” que propone recuperar el espigamiento como valor social y ambiental centrado en Tierra Estella, con el que se transfiere el modelo de Espigoladors a Navarra.

 

Además, con este proyecto se pretende contribuir a reducir el impacto social y ambiental derivado de las pérdidas en campo, visibilizar la importancia del sector primario y el valor de los alimentos y formar agentes de cambio para sensibilizar sobre el desperdicio alimentario.

 

Este proyecto está promovido por el Ayuntamiento del Valle de Yerri, la UPNA e INTIA, en el marco del Plan de Desarrollo Rural – PDR de Navarra 2014-2020, y financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural: “Europa invierte en zonas rurales” y el Gobierno de Navarra.

Principales conclusiones

Entre las conclusiones del estudio se encuentran las siguientes:

  • En lo que se refiere a la percepción de las pérdidas de alimentos en campo, esta se percibe como un problema más por parte de los agricultores que de las entidades agrarias. Además, no se percibe la importancia de estas al asumirse que una parte de la producción quedará en el campo por diferentes motivos, sin llegar a considerar que esto suponga una pérdida puesto que servirá para la alimentación de animales y/o como abono
  • existen diferentes motivos por los que se producen las pérdidas de alimentos en el campo, y en muchos casos estos motivos están interrelacionados. Las razones principales de las pérdidas de alimentos son, por orden de prioridad, los motivos económicos o de mercado (falta de rentabilidad, fluctuaciones de mercado, etc.), los motivos estéticos (tamaño, aspecto, etc.), la sobreproducción y, en muy menor medida, los motivos técnicos (maquinaria, etc.).
  • las cantidades manejadas a través de la observación (casi tres toneladas de productos recogidos en nueve espigamientos realizados a lo largo de tres meses entre septiembre y diciembre y en plena pandemia) hacen pensar que se trata de cantidades significativas.

Recomendaciones

Las personas y entidades consultadas por Buruxka en la elaboración de este informe consideran que las recomendaciones que tendrían mayor impacto y serían más fácilmente aplicables en el contexto actual para disminuir la perdida de alimentos en la producción primaria vegetal, por orden de prioridad, serían las siguientes:

  1. Búsqueda de alternativas para comercialización de excedentes y para los productos “feos”, potenciando los circuitos cortos de comercialización.
  2. Planificar y mejorar la producción (evitando los monocultivos; ajustando, en la medida de lo posible, la producción a la demanda del mercado; etc.)
  3. Realizar campañas de sensibilización para poner en valor productos imperfectos o feos.
  4. Profundizar en el conocimiento de las pérdidas en campo, estableciendo sinergias entre entidades y desarrollar un portal web o aplicación informática para compartir información.
  5. Favorecer la transformación de los alimentos que no han podido ser ni prevenidos ni donados, a través de entidades de economía social.
  6. Acuerdos voluntarios para el establecimiento de canales permanentes de donación de las pérdidas en campo empleando las nuevas tecnologías.
  7. Incentivos fiscales para favorecer la donación de las pérdidas en campo que no se hayan podido evitar.
  8. Incentivar la investigación, diseño y desarrollo de nuevas tecnologías para minimizar las pérdidas en campo.
  9. Revisar aquella normativa y regulaciones regionales que inciden en la pérdida de alimentos